¿Nos autoriza a instalar cookies durante su navegación por Estrategia del Contenido?

“Test para directivos de control de calidad del contenido” entrada del blog corporativo de Estrategia del Contenido

Comunicación eficaz, competitiva y sostenible

Consultoría / externalización:
Periodismo de Marca, Estrategia de Contenidos, Semantic SEO y Content Marketing

Ruta de la página y presencia en Redes sociales

Buscador interno

Si le resulta más cómodo, puede utilizar también las opciones opensearch en este website

Buscador
Blog

Test para directivos de control de calidad del contenido

Fotografías, vídeos, presentaciones
Fragmento de una tabla del test heurístico de calidad del contenido

La principal dificultad para el directivo es el modo de averiguar si el contenido que ha contratado o que está produciendo internamente en su organización aporta valor a la empresa o institución. Si hace caso de los productores, por supuesto que sí. Es de primerísima calidad. Aunque lo que aseguran no siempre sea cierto.

Algunos creadores, sobre todo los que provienen del marketing de contenidos, se escudan en las métricas. El efecto cuantitativo de las cifras es el bálsamo capaz de perdonar la poca originalidad, las faltas de ortografía o la apelación directa al lector.

La cobertura les puede servir mientras la acción de marketing es vigente, pero cuando esta caduca, el contenido deja de aportar valor y sólo perjudica la comunicabilidad del conjunto informativo. Y de eso se trata, de que comunique correctamente y de forma permanente.

El fino olfato del directivo y los ex-SEO

Buena parte de los problemas que impiden la comunicabilidad del contenido provienen de la falta de formación y experiencia de los autores. Muchos son ex técnicos SEO que se han reconvertido en redactores, y utilizan como modelo de construcción algunos trucos que han descargado en PDF desde cualquier lugar. Estos documentos esquematizan, simplifican y —muy frecuentemente— parten de resultados estadísticos reales de empresas con dimensiones distintas, de sectores diferentes, en entornos lingüísticos y culturales diversos y difíciles de extrapolar al proyecto que se les ha encargado.

Para estos autores, la calidad estriba en la longitud del texto, en la ilustración llamativa, en la titulación usando palabras clave que fomenten el posicionamiento y en dar la apariencia de que se domina el tema. Pero no es suficiente. Ni siquiera lo es para valorar una única pieza informativa. Y no lo será para evaluar la comunicabilidad media del sitio web.

Cualquier valoración que se limite a estos aspectos carecerá de valor. La aguda intuición del directivo responsable de los contenidos notará enseguida que algo sigue fallando, aún cuando los productores le aseguren que cada mensaje es de primerísima calidad.

El test heurístico de calidad

Cuando las sospechas del directivo persisten, el modelo heurístico de Abby Covert 1 es el instrumento más sencillo para determinar la media de calidad del contenido del sitio web y averiguar si se requiere ayuda externa y de qué tipo. Sobre el modelo de Covert, hemos desarrollado un test muy simple que se realiza en menos de media hora y que otorga una puntuación realista a la calidad.

El test heurístico se realiza en media hora y considera otros elementos del contenido, además de la apariencia 

El test se compone de 24 características del contenido, no de la totalidad de la página: su accesibilidad, claridad, comunicabilidad, control, credibilidad, diferenciación, capacidad formativa, localización, utilidad y valor añadido incorporado.

El directivo debe tomar las cinco páginas que considere más importantes de su sitio web, preferentemente que respondan a modelos distintos de contenido. Es decir, hay que procurar que el tipo de información transmitida sea lo más distinta posible. Para cada una, deberá valorar las 24 características y otorgar una puntuación.

Cuando la característica exigida se cumple, se puntúa con un 1 en la casilla correspondiente del modelo en PDF que se puede descargar desde esta misma página (en dispositivos de sobremesa). En caso contrario, se puntúa con un 0. Finalmente, se suman los puntos de cada una de las páginas y, a su vez, los totales.

Cuatro resultados posibles

  • El cómputo global ofrece más de 100 puntos. El contenido es aceptable y, probablemente, mejorable. No hará falta intervenir de forma inmediata y se podrá esperar a un rediseño o cambios estructurales en el equipo de producción. Hay una salvedad, y es que el apartado de comunicabilidad registre los valores 0. Entonces hay que consultar con un estratega de contenidos; formalmente parece funcionar, pero conceptualmente es erróneo.
  • El cómputo global oscila entre los 75 y los 100 puntos. Hay que revisar los procesos de producción y, quizá, replantear las tácticas comunicativas. Lo mejor es acudir en primer término a un estratega de contenidos. Éste indicará si se requiere un programador, un diseñador, un arquitecto de la información, nuevos redactores, la localización de un experto en la materia, técnicos de usabilidad, etcétera.
  • El cómputo global no alcanza los 75 puntos. Conviene detener la producción y revisar de arriba abajo todos los criterios establecidos, los mapas de contenidos, los calendarios editoriales, la capacidad del equipo profesional destinado a la autoría, los circuitos de validación, los flujos informativos internos y los medios de producción. La contratación de un estratega de contenidos es esencial.
  • Menos de 12 puntos en una sóla página. Si una de las piezas informativas que se considera importante registra menos de 12 puntos, aunque el resto de las páginas del test ofrezcan resultados excelentes, se pone de manifiesto que hay problemas graves en el método de producción. Hay que contratar a un estratega de contenidos para valorar la profundidad del problema.

El test está al alcance de cualquier responsable de contenidos y le proporciona un diagnóstico rápido de la situación comunicativa. El hecho de la baja comunicabilidad de un mensaje o página web implica inevitablemente pérdidas en la inversión realizada y el contagio por extensión al resto del ecosistema web. Hay que contratar a un estratega de contenidos, no un estratega digital, o de redes sociales o de marketing. Estos perfiles no aportarán soluciones al problema.

Referencias

  1. . How to make sense of any mess: information architecture for everybody. ed. Nueva York: Abbytheia, . 174 p. ISBN: 978-15-006-1599-4^

Añadir un comentario

Regístrese con Twitter

Para comentar necesita una cuenta de Twitter y registrarse con el botón situado a la izquierda. Así no tendrá que recordar claves de usuario. El sistema publicará un tuit por usted con el comentario.